La finalidad de este trabajo es la de establecer una definición
global de turismo de aventura para formar un marco conceptual para la
interpretación y presentación de la definición. Se revisaron
estudios anteriores sobre el tiempo libre y/o recreación para
utilizarlos como guía de la investigación y para relacionar la
noción de "aventura" con la de "viaje y/o
turismo". Aunque no existe una base teórica, por lo general se
reconoce que el turismo de aventura es un segmento viable del turismo
que ha crecido y que la industria lo reconoce. Muchos productos y
actividades de turismo aventura representan este segmento. Este
estudio examina la perspectiva del proveedor al imponer el caudal de
conocimientos en un marco conceptual. También se argumentará sobre
las implicaciones para la utilidad de la teoría en el manejo en un
esfuerzo para acortar la brecha entre la investigación y la
industria.
ANÁLISIS DE LOS TRABAJOS
Principales elementos para definir
turismo de aventura
Pareciera que en el siglo 20 el turismo
de aventura se desarrolló a lo largo y a lo ancho del crecimiento
tradicional de la recreación al aire libre. A diferencia de otras
formas de recreación, el turismo aventura ofrece una original
oportunidad en la que los participantes experimentan más y buscan
lograr importantes "esfuerzos aventureros" (Ewert, 1989),
llamamos a esta noción: "búsqueda de aventura". Formas
tradicionales de recreación por lo general incluyen elementos de
destreza en un específico lugar al aire libre. Es el
"lugar" el que brinda la atracción principal a un diferente
viaje de interés. Sin embargo, en el turismo de aventura, es la
"actividad" la que atrae a los viajantes como participantes.
Este estudio sostiene que el turismo aventura está principalmente
asociado con actividades donde el propósito del viaje es experimentar
y tomar parte de las actividades antes que recorrer las tradicionales
atracciones turísticas.
Lo que distingue a estas actividades
del turismo de aventura de las recreaciones tradicionales al aire
libre es "la búsqueda deliberada del riesgo y la incertidumbre
del resultado generalmente denominado aventura" (Ewert, 1989)
donde un individuo por lo general enfrenta cada vez más riesgos y
amenazas personales (Hall, 1992.) A pesar de que Ewert (1989) acertó
al afirmar que las búsquedas de aventura pueden incluirse bajo una
categoría más amplia de recreación al aire libre, también es
debatible si tal categoría es lo suficientemente amplia para abarcar
el alcance total del turismo de aventura. Más aún, el término que
él utiliza, "búsqueda de aventura", debe considerarse como
un sub-campo, es decir, no está a un nivel equivalente de turismo de
aventura pero sí de actividades de aventura.
También ayudan al desarrollo del
turismo de aventura el crecimiento de los diarios de viajes, revistas
y publicaciones periódicas como el Specialty Travel Index que
ilustra "cientos de oportunidades inusuales para viajar por todo
el mundo" (Hall, 1992.) Aunque no está muy definida la
dimensión exacta del mercado, por lo general se cree que existan
algunas actividades de viajes de aventura comúnmente ofrecidas y
organizadas por operadores comerciales, las que pueden posicionarse
bajo la categoría de viajes de aventura (cuadro 2)
Se ha argumentado que la recreación al
aire libre y la aventura al aire libre son, por lo general, para
diferentes interesados con diferentes necesidades, expectativas y
motivaciones (Ewert & Hollenhorst, 1989; Schreyer & White,
1979; Schuett, 1993.) Es difícil identificar las similitudes y
diferencias entre los viajeros de aventura y los de recreación al
aire libre, principalmente en las áreas de la motivación (Ewert,
1989), del desafío (Ewert, 1987; Yerkes, 1985), del riesgo (Ewert,
1987; Ewert & Hollenhorst, 1989; Meier, 1978) y del lugar
específico (Robinson, 1992; Schuett, 1993)
Quizás fue Iso-Ahola (1980) el que
conceptuó por primera vez los motivos fundamentales del por qué las
personas participan de la recreación al aire libre. Claramente
distingue dos dimensiones: "un intento para lograr algo" y
"un intento para evitar algo". Ewert, (1989) sostiene que,
en el caso del turismo de aventura, esta definición debe extenderse
para incluir una tercera dimensión: "la toma de riesgo."
Manning, (1986) informó que los motivos para participar en una
recreación al aire libre por lo general consisten de un deseo de
logro, afiliación, control, escape y conocimiento de uno mismo.
Además, se debe tener en cuenta que los motivos para participar en el
turismo aventura también están interrelacionados con las
actividades. De manera más completa, Hall (1992) trató de
categorizar los motivos asociados con el turismo aventura en una
búsqueda de riesgo, auto descubrimiento, auto realización, contacto
con la naturaleza y contacto social.
Ewert (1989) sostenía que el concepto
de toma de riesgo era esencial para las actividades de turismo de
aventura. Se puede predecir que la ausencia de riesgo puede traducirse
en una disminución en la satisfacción como también en un aumento en
el deseo por participar. Como tal, se considera que el riesgo es un
elemento importante al distinguir entre las actividades de aventura al
aire libre y otras actividades recreativas al aire libre que no se
basan en la aventura (Ewert, 1987; Ewert & Hollenhorst, 1989;
Meier, 1978) La naturaleza desafiante de las experiencias de aventura,
como lo informó Iso-Ahola (1980) procede de las interacciones del
riesgo de situación y de la competencia personal. En otras palabras,
el grado de toma de riesgo pareciera tener correlación positiva con
el nivel de experiencia y habilidad del participante (Ewert, 1989)
Estudios sobre recreaciones del pasado señalaban que el desempeño en
el turismo aventura se asocia firmemente con el nivel de habilidad
(Ewert, 1987; Ewert & Hollenhorst, 1994, Martín & Priest,
1986) Por lo general está más ligado con el logro de metas
personales, más abstractas, auto impuestas que con los resultados
tangibles de formas tradicionales de la recreación al aire libre
(Ewert, 1989)
La experiencia de aventura al aire
libre ha sido conceptuada de varias maneras y por lo general consiste
de dos ideas: riesgo percibido y competencia percibida. Ewert y
Hollenhorst (1989) describen tales experiencias como "una
búsqueda de competencia" unidas con "la valoración del
riesgo y peligro." Priest, (1992) propuso ciertos conceptos de
competencia relacionados con la experiencia de aventura: temor,
angustia, habilidades y aptitudes. Hizo la prueba con un modelo para
representar el rol que percibió el riesgo y que percibió la
competencia en el campo de la experiencia de aventura. Otra idea para
tener en cuenta es que una experiencia de aventura está esencialmente
asociada a un estado psicológico y a la participación en actividades
físicas mientras se enfrentan los desafíos y riesgos de un
determinado escenario ambiental. Por lo tanto, en el turismo aventura,
el escenario ambiental está interrelacionado en gran medida con la
experiencia de participar en una actividad en particular (Hall &
Weiler, 1992) Entonces, podemos sostener que el turismo aventura está
asociado a actividades específicas como el móvil principal para los
viajes, así también como a los resultados esperados de las
experiencias de los participantes en lugares particulares. Otro
ingrediente del turismo aventura es una gran cantidad de riesgos
asociada al desempeño de estas actividades.
Definiciones alternativas de turismo
aventura
Para definir turismo aventura se deben
considerar varios elementos, entre los que se incluye actividad,
motivo, riesgo, desempeño, experiencia y medio ambiente. También es
importante cómo se combinan estos elementos para formar una
definición. Ewert (1989) sostenía que la aventura al aire libre
supone una interacción con el medio ambiente natural y esta
interacción requiere un elemento de riesgo, que por lo general se
expone al peligro físico. Dados estos factores, se ha definido el
turismo aventura de la siguiente manera:
· Cualquiera sean las
búsquedas de recreación que ofrezcan una exposición al peligro
físico (Meier, 1978)
· Actividades auto
emprendidas interactuando con el medio ambiente natural, que
contengan elementos de peligro aparentes o reales, en las que el
resultado, aunque incierto, puede estar influenciado por el
participante y la circunstancia (Ewert, 1989)
Ewert (1987) identificó otro elemento
para distinguir turismo aventura de la recreación de aventura. Según
él, la diferencia radica en el grado en que los participantes han
viajado desde sus hogares y han participado en actividades formales,
comercializadas, basadas en las aventuras. Mientras las actividades
sean más comercializadas, es el operador de turismo quien dirige y
brinda la experiencia o paquete de aventura. Como sostuvo Hall (1992),
esto es particularmente cierto cuando la naturaleza de los elementos
de riesgo en las actividades de aventura debe presentar peligro
percibido controlado por los especialistas de un operador. Los
esfuerzos de Hall por definir turismo aventura:
· Un amplio espectro de
actividades turísticas al aire libre, que se comercializan por lo
general y que suponen una interacción con el ambiente natural
lejos del hogar del participante y que contiene elementos de
riesgos donde el participante, el escenario y el manejo de la
experiencia del participante influencian en el desenlace (Hall,
1989)
También se observa que algunas de las
otras definiciones de turismo aventura generalmente proponen integrar
los elementos principales como actividades (o "búsquedas"
según varios estudios tradicionales de recreación o de tiempo
libre), medio ambiente y experiencias. A continuación ejemplos de
estas definiciones de turismo aventura:
· Toda búsqueda que brinde
una experiencia significativa inherentemente humana que se
relacione directamente con un medio particular al aire libre:
aire, agua, colinas, montañas... (Darst y Armstrong, 1980)
· Actividades que impliquen
participación de una persona como una respuesta al desafío que
ofrecen principalmente el mundo físico, natural, tales como
colinas, corriente de aire y olas (Progen, 1979)
· Actividad al aire libre
que suponga el medio ambiente natural donde el resultado que
perciban los participantes sea desconocido (Yerkes, 1985)
Aparte de los seis elementos
principales de turismo aventura arriba expuestos, el marco fundamental
para definir turismo aventura debe consistir de los conceptos
"aventura" y "viaje". Una definición global de
turismo aventura debe contar con un equilibrio razonable entre estos
dos conceptos. Johnston (1992) consideró turismo aventura como:
· Viajar por el sólo
propósito de buscar una recreación aventurera (Johnston, 1992)
Se puede debatir que varios viajeros
pueden buscar experiencias sumado a la recreación de aventura, en
particular si los viajes son largos y se asocian con otros elementos
como riesgo y desempeño. Teniendo en cuenta que se prestó para la
confusión y que hubo superposición en los límites del tiempo libre,
recreación y turismo, hay que ser cautelosos al adoptar cualquier
definición sin una verificación adecuada.
Hipótesis
Como resultado de una investigación
cualitativa gracias al anterior análisis de los trabajos, este
estudio identifica seis elementos importantes: actividad, motivo,
riesgo, desempeño, experiencia y medio ambiente como variables claves
para definir turismo aventura. También se observan variaciones
importantes entre estos seis elementos según los niveles de
importancia. Como se sabe que la industria "empaqueta" al
turismo de aventura con varias actividades de turismo de aventura,
pareciera razonable llegar a la hipótesis de que la aventura es el
elemento más importante al definir turismo aventura.
El turismo aventura no se trata sólo
de actividades. Este estudio sostiene que se debería definir al
turismo aventura teniendo en cuenta dos conceptos coexistentes:
"aventura" y "viaje." Los arriba mencionados seis
elementos con sus niveles de importancia también deben integrarse a
la definición. Ninguna de las definiciones alternativas mencionadas
anteriormente pueden utilizarse como una definición global y
apropiada de turismo aventura. Para referirnos a la situación, este
estudio examina las siguientes dos hipótesis:
H1. Existen
diferencias importantes entre actividad, motivo, riesgo, desempeño,
experiencia y medio ambiente con respecto al grado de importancia al
definir turismo aventura siendo la actividad lo más importante.
H2.
No existen diferencias en los niveles de apoyo de la industria entre
las definiciones alternativas.
Como marco para una definición global,
este estudio adopta la definición de turismo aportada por McIntosh,
Goeidner y Ritchie (1995) El marco conceptual combina
"viaje" como una base con la noción de "aventura"
la que está compuesta por los seis elementos de las teorías de
recreación y tiempo libre. Si nos basamos en la Hipótesis 2 y
asumimos que esta hipótesis tendrá apoyo, este estudio también
propone una nueva definición de turismo aventura:
· La suma de los fenómenos
y de las relaciones que surgen de las interacciones de las
actividades turísticas de aventura con el medio ambiente natural
lejos del área de residencia habitual del participante y que
contiene elementos de riesgos en el que el resultado o desenlace
está influenciado por la participación, escenario y organizador
de la experiencia del turista (Sung, 1996.)
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