|
Caza de Ballenas
Lamentablemente,
la ballenas fueron cazados en masa. Más de dos millones de
ballenas fueron aniquiladas entre 1929 y 1979. Con el agotamiento
de una especie,
los cazadores sencillamente se trasladaban a otra especie aún
no explotada.
En
la época anterior al petróleo y el plástico, las ballenas
proporcionaban materias primas muy valiosas para objetos de uso
diario. Las Ballenas fueron
cazadas por su aceite y sus barbas. El aceite se refinaba y vendía
para ser quemado en lámparas. Las barbas de ballena se utilizaban
para hacer cepillos, paraguas y hasta incluso para hacer a
los corséts para mujeres aún más rígidos. Luego,
con el descubrimiento del petróleo, una fuente de aceite más
barata, la caza terminó, pero el daño ya estaba hecho. Sin
embargo, la caza revivió con la aparición de los barcos a motor
con arpones explosivos. A pesar de haberse encontrado sustitutos
para todos los productos de ballenas, hoy la carne de ballena se
ha convertido en un plato exquisito en Japón.
La
ciencia y la educación rescataron a las ballenas.
Afortunadamente,
la ciencia y la educación
rescataron a las ballenas de este asalto directo. Esto no sucedió a través
del descubrimiento de
mejores técnicas de explotación, sino a través del
descubrimiento de las capacidades cognoscitivas de las ballenas.
El descubrimiento que las ballenas ejecutan
¨canciones¨, junto a otros estudios acerca del gran desarrollo cerebral de
diferentes especies de cetáceos,
han brindado
un nuevo enfoque para la percepción del hombre hacia las
ballenas. El movimiento ¨Salve a las Ballenas¨, nacido a partir
de este nuevo enfoque, ha traído a la luz la idea de que la matanza masiva de estos
animales es un indicador de la desatención y de la falta de
respeto del hombre hacia el medio ambiente.
En
1986, la Comisión Ballenera Internacional
decretó la prohibición a la caza de ballenas.
Esta
Comisión se creó en 1946 por catorce naciones que se dedicaban a
la caza, ya que originalmente fue creada tanto para proteger a las
ballenas como para mantener regulada la caza, ya que la misma
industria tenía que imponerse restricciones para no quedarse sin
recursos, debido a los
agotamientos de los stocks de ballenas en todo el mundo.
La dualidad de propósitos
trajo considerables problemas en el seno de la comisión y
por treinta años los objetivos económicos vencieron a los
conservacionistas, hasta que en 1975 se decidió fijar límites de
captura para no agotar los stocks. Tanto la solicitud de las
Naciones Unidas como así también
la presión de las
personas para proteger a las ballenas, logró que en 1982 la
Comisión Ballenera Internacional (CBI) decretara una total
moratoria a la caza de ballenas que se inició a partir de
1986 y fue
fijada por cinco años; luego fue extendida hasta 1991. Esta
prohibición fue una gran victoria para la conservación y sirvió,
además, para llevar esta gran problemática ambiental a la
conciencia pública.
Sin
embargo, algunos países -como Japón y Noruega-
han explotado los vericuetos legales de la moratoria
con la intención de continuar cazando ballenas
con fines comerciales.
Si
bién es correcto que la CBI en uno de sus artículos permite a
los estados miembros cazar ballenas con fines científicos, este
artículo no fija límites al número de ballenas a cazar. Japón
aprovecha para cazar anualment 440 ballenas minke en la Antártida,
y 100 en el Pacífico Norte, no hay dudas de que no es necesario
matar mas de 540 ballenas (el 10 % están preñadas) con ningun
fin científico. La carne de estas ballenas termina en el plato de
lujosos restaurantes de Japón.
La cacería de Japón y Noruega es parte de un plan estratégico
que promueve la reasunción de la caza ballenera a gran escala y
sobre todas las especies. Ya que para Japón: "Las ballenas
se comen todos los peces, y dejan sin recursos ícticos a los
humanos", o, "Hay superpoblación de ballenas".
Nuestro
Instituto, a través del desarrollo de técnicas de estudio no
letales, expone su decepción por permitir la matanza de ballenas
para su estudio. Los estudios no letales, a largo plazo, arrojan
los mismos datos generales y a su vez permiten documentar las
fluctuaciones del comportamiento social que ocurre dentro de una
población. A través de la autorización de la cacería científica,
en realidad lo que se permite es que con excusa las
empresas balleneras provean de carne a los mercados consumidores.
Seguiremos desarrollando nuevas técnicas benignas para
demostrar que la cacería científica no es más necesaria y además
va en contra de la conservación de las ballenas.
Agradecemos
el aporte de Milko Schvatzman,
Coordinador de la Campaña Ballenas de Greenpeace Argentina
|
El
Instituto de
Conservación de Ballenas
depende del aporte de personas como vos para proteger a
las ballenas y a su medio ambiente.
Sumáte
al Programa
de Adopción Ballena Franca Austral
y
estarás contribuyendo al estudio de mayor continuidad
efectuado sobre una especie de ballena basado en el
seguimiento de individuos a través de la fotoidentificación.
http://www.icb.org.ar?TurismoAventura.com
Suscribíte
a la Lista
Franca y
recibirás mensajes como el que acabás de leer:
http://www.madryn.com.ar/mailman/listinfo/listafranca?TurismoAventura.com
Sugerencias
y comentarios a:
Instituto
de Conservación de Ballenas: info@icb.org.ar
TurismoAventura.com: sugerencias@turismoaventura.com
Esta
nota fue publicada con la autorización del Instituto
de Conservación de Ballenas de
la República Argentina. |
|